Una finca ibicenca histórica con profundidad arquitectónica y total claridad para su renovación
Cas Berris es una finca del siglo XVII de gran envergadura, situada en 12.000 m² de terreno privado a menos de un kilómetro del centro de San José. Su arquitectura es claramente ibicenca: volúmenes encalados, arcos profundos, galerías en sombra y vigas de madera vistas que establecen una relación medida entre la luz, la masa y el paisaje. Las imágenes muestran una propiedad definida por su estructura más que por sus acabados, donde la proporción, el ritmo y la materialidad son los verdaderos protagonistas.
La propiedad cuenta con un total de 600 m² de superficie interior habitable, complementados por más de 1.200 m² de espacios exteriores que incluyen construcciones al aire libre, terrazas, piscina y pista de tenis.
La finca ofrece un potencial de renovación excepcional. Muros de gran espesor, amplios espacios y una secuencia de patios y terrazas proporcionan una base poco común para una transformación guiada por el diseño, capaz de respetar el carácter histórico del conjunto e introducir al mismo tiempo un lenguaje espacial contemporáneo.
Actualmente, la propiedad se encuentra en la fase final de su proceso de legalización. Una vez emitido el certificado de legalización, el conjunto será completamente legal y podrá abordarse un proyecto de renovación integral con total seguridad urbanística, posicionando Cas Berris como un activo arquitectónico a largo plazo y no como una simple reforma puntual.
Arquitectura y distribución
La superficie se distribuye en cuatro edificaciones independientes, cada una con su propia identidad y relación con el terreno.
El primer edificio, situado en la entrada de la finca, es un amplio anexo que integra dos garajes dobles, cuatro dormitorios en-suite y un gran espacio de ocio y juegos. Un salón hundido con chimenea original se desarrolla bajo una secuencia de arcos repetidos, generando profundidad y una sensación de recorrido interior.
La casa principal se organiza en dos niveles y cuenta con múltiples accesos y terrazas. En su interior, se articula a través de pasillos sinuosos, escaleras tradicionales de madera y estancias definidas por techos con vigas vistas. Cinco dormitorios y seis baños se distribuyen junto a una biblioteca, zonas de estar informales y una cocina tradicional que se abre directamente a los jardines y a las terrazas de la piscina. Patios interiores y galerías en sombra crean espacios de transición, mientras que las terrazas elevadas ofrecen vistas abiertas al entorno rural.
Ligeramente elevada respecto a la casa principal se encuentra una casita independiente de un dormitorio, discreta en escala y ubicación, adecuada como alojamiento para personal o como suite de invitados.
Junto a la piscina se sitúa una casita con cocina y comedor al aire libre, concebida como un pabellón de verano y orientada a la vida exterior más que al cerramiento.
Espacios exteriores
La parcela es madura y escalonada, con arbolado consolidado y vegetación que genera privacidad natural y separación entre las edificaciones. Un amplio césped rodea la piscina de 50 m², visible tanto desde las terrazas de la casa principal como desde el pabellón de comedor exterior. Terrazas cubiertas y zonas de estar en sombra prolongan los espacios habitables hacia el exterior, reforzando el vínculo entre arquitectura y paisaje.
El acceso se realiza mediante portones eléctricos y un largo camino privado. Además de los garajes, existe amplio espacio de aparcamiento exterior. Una pista de tenis se integra de forma discreta dentro de la finca, sin dominar el conjunto.
En 2025 se instaló un nuevo y amplio sistema de paneles solares fotovoltaicos. Esta importante mejora se prevé que reduzca los costes de electricidad hasta en un 50%.
Highlights
- Finca ibicenca del siglo XVII.
- Arcos, vigas y patios originales.
- Piscina de 50 m².
- Pista de tenis.
- Garajes dobles y acceso privado.
- Alto potencial de renovación.
- Certificado de legalización completo previsto.
Ubicación · Suroeste de Ibiza
San José se sitúa en el corazón del suroeste de Ibiza, combinando vida de pueblo durante todo el año con acceso directo a Cala Jondal, Cala Conta, Cala Tarida, Cala Bassa y Cala Vadella. Ibiza ciudad y el aeropuerto se encuentran a corta distancia, reforzando el atractivo sostenido de la zona tanto para residencias principales como para proyectos patrimoniales a largo plazo.